6.2.13

¿Por qué no estamos en el Hexagonal Final?

Una lluvia de lamentos, una cobija de esas pocas insacudibles, de las penas de Vicente Fernández, esas que se ven por fuera y por supuesto, reclamos y más reclamos. Esta extravagante mezcla de sentimientos fue lo que el día de ayer la primera jornada del Hexagonal Final provocó en la afición cuscatleca, por sentir que pudieron haber estado en el lugar de Costa Rica, peleando una Copa Mundial más, muriendo y luchando.

Es sencillo, El Salvador sin su esperanza mundialista es El sin su Salvador, un país que ama el fútbol pero no porque sea el mejor del mundo, lo ama simplemente porque es el deporte de las multitudes y El Salvador es multitudes. Un país sin mayor consagración en otros deportes a nivel mundial, un campeón mundial de boxeo que perdió el título en su pimera defensa, un cmpeón mundial de la única categoría del Tiro con Arco que no participa en Juegos Olímpicos, un brillante futbolista salido de las calientes piedras salvadoreñas que ante el inconveniente que le generaba el huso horario en Cádiz, optó por dedicarse a conocer el colorido y disfuncional ambiente nocturno gaditano. Se es todo o se es nada.

Y es que nuestro mundial era el anterior, ese mismo camino que Carlos de Los Cobos tuvo la osadía de arruinar, esa generación jóven y experta, libre y perspicaz, tan novata que aprendió las artimañas de ese tan alabado intruso mexicano, tan inocente que aprendió a tirarse, a defenderse todo el partido, a cobrar premios sin ganarlos y también a venderse.

Falta de ambición, de educación, de inteligencia, de cultura, de estrategia y de razón. Un país podrido de podredumbre no de podrecitos...
 ¿Qué se le puede pedir a una Selección Nacional si en nuestro fútbol no hay estructura? ¿Que hemos hecho diferente para que las cosas salgan diferentes?

Aquella estúpida idea noventera de abolir las reservas fue más que eso, fue arruinar el poco trabajo en formación de jugadores, fue dejar de descubir el talento tan impredecible y jocoso del nacional, fue dejar de gastar doble cantidad de dinero y si, también fue olvidarse de la asistencia mundialista, cosa que hasta hoy, la seguimos pagando.

Es bonito pensar que la región crece en su nivel, Jamaica le empata a México en el Estadio Azteca, Pamamá busca su primer hito mundialista y Honduras le gana a Estados Unidos en casa por primera vez en su historia. Y es que al clasificar a la Copa Mundial de España 1982, Honduras, rival nuestro, no jugaba a nada, le pegaba a la pelota con los tobillos; Panamá no existía y menos Estados Unidos. ¿Cuál es la diferencia entre lo que ha hecho Honduras, Panamá, Estados Unidos y Jamaica, con lo que hemos hecho nosotros?

Por ahora hay que dejar de quejarse, morir con la camiseta puesta y disfrutar de los partidos que los demás equipos del área nos están brindando. Algún día aprenderemos, si no es así, ese mismo talento que sale de las piedras, al menos, ya lo están "trabajando".

"Eso de romper procesos es de ignorantes, eso de no aceptar las innovaciones en el fútbol es de prehistóricos y eso de nombrar a cualquiera es de incompetentes".    

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